En la actualidad la cantidad de artefactos que la sociedad capitalista nos ofrece, exceden nuestra capacidad de uso, de cubrir necesidades. A esto se lo suele llamar revolución tecnológica, puede entenderse que no tiene precedentes, se la caracteriza por los vertiginosos cambios en los medios de comunicación digital. Este desarrollo de la era digital no emergió desde la nada, tiene una historia, tiene un devenir que nos es más que el devenir de una rama de la Tecnología, la Tecnología de la información y la comunicación.
Cuando hablamos de comunicación estamos haciendo referencia a algún tipo de mensaje que alguien envía para que otro lo reciba. Existen diversas formas de conseguir que el mensaje llegue a destino. Cuando se envía una carta por correo, se escribe un mensaje en un papel y es este papel el que debe trasladarse hasta el destinatario… las tecnologías de la comunicación no se ocupan del mensaje en este sentido, sino que se ocupan de lograr que la información llegue a destino.
A través del tiempo existieron diversas formas de comunicación a distancia desde épocas muy antiguas, algunas tecnologías de la comunicación nacen desde la utilización de mensajes en cavernas, pasando por la emisión de sonidos guturales, por la aparición del libro, hasta la utilización de las computadoras como nuevos soportes para lograr la comunicación, vivimos hoy, la cuarta revolución de las Tecnologías de la Información y la comunicación.
En busca de una mejor eficacia éstas tecnologías comenzaron a trabajar en función de optimizar la transferencia de datos e información . Las tecnologías de la información se encargan de codificar y decodificar los datos que viajan a través de los medios de comunicación.
Las Tecnologías de la comunicación se encargan de llevar el mensaje de un lugar a otro. Las tecnologías de la Información codifican y decodifican los datos que son transportados.
Alfabetizarse en torno a las tecnologías de la información y la comunicación es hoy una necesidad sentida por la mayoría de los ciudadanos, especialmente en lo relacionado con la informática. El impacto de la era digital invadió absolutamente todo, atravesando hasta los muros de la escuela y entremezclándose en el discurso de docentes y alumnos. En el ámbito de nuestra educación la necesidad de dominar la herramienta informática ha llevado a situar a los adolescentes y niños como verdaderos expertos de las tecnologías de información y la comunicación… son los adultos de hoy quienes prefieren preguntarle a un adolescente como hacer para operar con una computadora, en desmedro de otro adulto.
A partir de esta revolución digital se hace necesario en el ámbito de la formación docente brindar espacios para que se aprenda no sólo a utilizar el computador (alfabetización práctica/instrumental) sino también a utilizar ésta nueva herramienta de forma tal que le permita a los futuros docentes mejorar las propuestas didácticas que planifican para su grupo clase, ofreciendo más y mejores oportunidades para el aprendizaje.
Se presenta así un doble desafío, alfabetizar informáticamente a un futuro docente en pos de la utilización de la herramienta informática y alfabetizarlo en estrategias didácticas posibles de aplicarse en el aula.En este sentido la Provincia de Río Negro transita hoy por una nueva etapa de alfabetización sobre entornos tecnológicos, en ésta oportunidad se promueve el avance sobre las tecnologías de la información y la comunicación. Esta nueva etapa nos lleva a recapitalizar el camino recorrido y a analizar aquellas fortalezas que con el tiempo se lograron construir.
En este sentido, la enseñanza y el aprendizaje de los nuevos entornos tecnológicos ligados a la informática no es un hecho nuevo en el proceso de educación rionegrino. En cuanto a las propuestas provinciales, desde el Diseño Curricular de 1991 se mencionaba ya la necesidad de acercar a los ciudadanos hacia una alfabetización tecnológica . Además, con la sanción de la Ley Federal de Educación (1993) incorporó el área de Tecnología con una nueva mirada sobre el entorno tecnológico enmarcada en la intención de desnaturalizarlo para comprenderlo.
En ese entonces, el uso de la informática se incorporaba dentro del eje “Técnicas y procesos en información y comunicación” del área Tecnología, mirada que intenta poner en relieve la necesidad de fomentar una Cultura Tecnológica expresada en la necesidad de desarrollar una doble mirada sobre la Tecnología y las Tecnologías.
Por su parte, el Diseño Curricular Provincial Versión 1.1 de 1999 señala que “se seleccionan saberes sociales para una formación general básica, y no para la formación técnica o profesional”, promoviendo el desarrollo de una Cultura Tecnológica, entendiendo “por cultura tecnológica a un amplio espectro que abarca teoría y práctica, conocimientos y habilidades” (Doval, 1995). Es decir por un lado los conocimientos tanto teóricos como prácticos que se relacionan con el espacio en el que desarrollamos nuestras actividades y con los objetos que forman parte del mismo; y por el otro, las habilidades, el saber hacer, la actitud creativa que nos posibilite no ser espectadores pasivos en este mundo tecnológico en el que vivimos. Entonces, hablar de cultura tecnológica es hacer referencia a marcos referenciales que orienten nuestra acción en un mundo cada vez más dependiente de la tecnología, y que nos permiten transformarlo, hacia sociedades más justas. Educar en una cultura tecnológica es mucho más que transmitir saberes, es aportar al desarrollo de capacidades complejas.
Esta finalidad implica a la vez dos dimensiones: una cultural y otra práctica.En la dimensión cultural se trata de transmitir con sentido crítico la cultura tecnológica. Este aspecto de la alfabetización tecnológica gira en torno a los conceptos, valores y procedimientos que caracterizan a nuestra civilización tecnológica. Es decir, distribuir los “saberes técnicos” que nuestra cultura (y específicamente las diferentes comunidades) ha desarrollado a lo largo de los siglos”… “En la dimensión práctica se trata de desarrollar capacidades para resolver problemas concretos; o sea, de construir modelos teóricos eficaces para la toma de decisiones en la vida cotidiana; o de manejar los métodos y los conceptos necesarios para imaginar y organizar una respuesta (tangible o intangible) a situaciones problemáticas. En síntesis, entre otras competencias, buscamos aportar a la formación de formar hombres y mujeres con aptitudes y actitudes críticas para pensar la tecnología, y poder tomar decisiones sobre las opciones tecnológicas.
Estos antecedentes curriculares en el campo de las nuevas tecnologías deben ser resignificados y capitalizados como conocimientos sumamente relevantes que permitirán una inserción crítica y comprometida de las nuevas tecnologías en el campo educativo. Se trata entonces de no educar para aceptar y usar la tecnología en forma indiscriminada, ni educar para rechazarla; sostenemos una postura intermedia: “educar para pensar la tecnología y convivir con la tecnología”.
En este marco y en cuanto al rostro cultural del docente, es necesario que éste logre comprender los cambios tecnológicos y su interrelación con la sociedad y el contexto político social, ya que los entornos tecnológicos (viejos y nuevos) son construcciones sociales que, de un modo u otro intentan satisfacer necesidades humanas. Además, éstos sistemas técnicos se interrelacionan con el contexto social y conforman un sistema socio técnico que potencia capacidades humanas.
En cuanto a su rostro práctico, es esperable que el docente logre aprender a aprender y aprender a enseñar mediados por las tecnologías. Además, que logre hacer una lectura crítica de los recursos, alcances y limitaciones de nuevos y viejos productos y su vinculación con la elaboración e implementación de propuestas didácticas.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que la generalización del uso de computadoras y de redes no sólo tiene influencia en las actividades estrechamente vinculadas con aspectos tecnológicos, sino sobre todas las áreas del quehacer humano. Esto hace necesario complementar la formación de los agentes del Sistema Educativo para aplicar estos recursos a su labor pedagógica.
Para finalizar, hay que tener en cuenta que la crítica y la generación de recursos educativos en el ámbito de las TICs constituye una de las áreas consideradas estratégicas en la sociedad del conocimiento, de mayor desarrollo social del futuro y una nueva forma de responsabilidad pública frente a las desigualdades de las comunidades. Esta es nuestra intención, criticar y generar recursos educativos que contengan esta doble mirada, este doble rostro…. Instrumental y cultural.